jueves 5 de enero de 2012

Montserrat Sur

Hace tiempo que no doy la matraca con posts sobre escalada. Los amigos más lejanos podrían pensar que lo mismo no he salido a escalar tras la repetición de la vía Aigua i Tabaco a principios de Octubre, pero los más allegados saben que esto no es que sea poco probable, es que es absolutamente imposible. Y hete aquí la razón principal de este post que, de forma muy resumida, despejará las dudas. Ha habido más vías, no muchas, pero sí unas cuantas. Y todas en la misma zona, Montserrat Sur. ¿La culpa de esta insistencia con Montserrat Sur?, pues de Pespe y Moniqueta, que por mi cumpleaños me regalaron una guía de escalada de la zona de La Plantació.
Reseña de Escalatroncs
Así que armados con esta guía, y desprovistos de cámara de fotos por un olvido tonto, el 16 de Octubre Pep y yo nos aventuramos en la parte más laberíntica de la Plantació, hasta llegar a una de sus sus cumbres más escondidas: La Mamelleta (si, "mamelleta" significa lo que creeis que significa). Allí escalamos una vía sencillita de tres largos, La Paciencia del Sioux, que como ya viene siendo habitual se encuentra fantásticamente bien reseñada en Escalatroncs. El ya habitual sorteo a pie de vía me otorga el primer largo, el segundo para Pep y la pateada hasta la cumbre de nuevo para mí. Bocata en la cima y vuelta al coche. La vía no tiene mucha chicha, pero la excursión nos sirvió como toma de contacto con la Plantació, en la que a la dificultad de la vía hay que sumarle la dificultad añadida de evitar perderse por alguno de los canales, algunos equipados con clavijas roñosas para ascender o, en nuestro caso, descender. Eso sí, la soledad está casi garantizada. No encontramos ninguna otra cordada en toda la zona, sólo unas pocas en la parte baja de La Plantació (La Pastereta y el Serrat d'en Muntaner) y tan sólo tuvimos un encuentro fortuito con un par de cabras montesas que bajaban por el mismo canal por el que nosotros subíamos.
Aresta Est. Reseña de Escalatroncs
Pep iniciando el rápel en L'Aresta Est
El 26 de Noviembre volvimos a Montserrat Sur, pero esta vez en lugar de subir hasta la Plantació nos quedamos en la parte baja, en la Pastereta. La idea era meterse directamente en alguna de las vías de la pared Oeste, pero el frío mañanero no aconsejaba escalar allí hasta que el sol no hubiera templado un poco la pared. Así que decidimos calentar en L'Aresta Est, a la que le da el sol desde primera hora de la mañana. Tres larguitos sencillos. En teoría el primer largo es el más cañero (V-) y la moneda al aire se lo da a Pep. Un par de pasos finos al principio y luego ya se queda en IV montserratino. El segundo en principio es más fácil (IV+), pero el tramo inicial más vertical nos nos pareció a ambos lo más complicado de la vía. Además, tras pasar el resalte vertical yo hice gala una vez más de mi provervial fata de orientación en paredes de conglomerado, y me fui muy a la izquierda saltándome dos seguros y metiéndome en la reunión de la vía que va al lado. Una vez corregido el error mediante una travesía de tres o cuatro metros, llegué a un segundo resalte más fácil que deja ya al pie de la reunión. El tercer largo, salvo un paso, es una rampa de vacas de 40 m. Luego se puede rapelar del tirón hasta el suelo, en un rápel de 60m. En resumen, una vía quizá interesante para iniciarse en rutas de varios largos y para conocer esta zona tan bonita de Montserrat, pero por lo demás no tiene nada de chicha.
Funció Clorofilica. Reseña de Escalatroncs
Pep en el paso clave de Funció Clorofilica
Tras completar L'Aresta Est, nos transladamos a la cara Oeste. La idea era hacer la ruta Funció Clorofil·lica (V) y luego la Vilmanbar (6a). Siguiendo el orden establecido en la vía anterior, a mí me toca comenzar la Funció Clorofil·lica. Un primer largo interesante, en el que hay algun aleje pero con posibilidad de meter seguros en las fisuras. hay varios pasos finos en el tramo inicial, sobre todo si uno se separa de la pared de la derecha antes de tiempo y se mete en una zona un poco rota, como hice yo. De hecho, en mitad de un paso en esa zona rota se me desprendió un bolo del tamaño de un melón (de los pequeños, los cataloups esos), que a duras penas pude sujetar para dar tiempo a Pep a apartarse de la trayectoria de caída antes de soltarlo. Cuando ya creía que había superado la parte más dura, me encontré en la base de lo que supone el paso clave, justo antes de llegar a la reunión. Hay superar un murito vertical que, como siempre, si se pillan bien las presas no tiene mucha historia, pero si uno se empeña (como servidor) en colgarse en babaresa la cosa se pone jodida. El segundo largo (IV+/V) para Pep. No sé yo si esto es IV+, V- o V. Algunas reseñas le dan incluso V+. Hay algún paso fino, pero yo coincido con la opinión de Escalatroncs y no creo que este largo pase de V (de hecho, yo creo que V- como mucho). El último largo es de trámite, cuarto Montserratino hasta la arista superior. Los dos primeros largos están bien, y pueden ser una buena toma de contacto con esta cara de la Pastereta. En la última reunión, nos apretamos el bocadillo y decidimos si hacemos o no hacemos la Vilmanbar. Nos sentimos perezosos y preferimos bajar al bar del pueblo a regalarnos una birra con patatas fritas y un cortado, combinación que se ha institucionalizado como recompensa habitual de nuestras escapadas Montserratinas. Así que nos queda pendiente la Vilmanbar para una visita futura, aunque ya habrá que esperar porque esta zona creo que está cerrada a la escalada durante el periodo de anidación.
Esparraguera. Reseña de Escalatroncs.
Estos no necesitan cuerda, ni casco... pero montan
unos desprendimientos de escándalo
El 3 de Diciembre volvimos a Montserrat Sur, pero esta vez a la zona de Vinya Nova a escalar una de las aristas más conocidas, la Esparraguera a la roca Gris. Seis largos para 170m de escalada de dificultad "media" (V/V+, es decir "media" para nosotros, que para los "lolos" es una escalera). La Esparraguera es una vía ciertamente popular, porque según llegamos a pie de vía se encuentran dos cordadas preparándose para escalarla. Pues nada, esperamos nuestro turno pacientemente y sorteamos el inicio como ya es costumbre, tirando un mosquetón al aire, a ver a quién le da en la cabeza. Le toca a Pep que en un santiamén escala el primer largo y monta reunión. Pero ahora toca esperar otra vez, porque la primera cordada va un tanto lenta y allí siguen todavía las dos cordadas que nos preceden. Ellos están al sol, pero yo me quedo abajo en sombra y durante la espera me pelo de frío.
Esperando en la primera reunión
El largo 2 para mí, un poco más difícil. Cuando llego a la reunión, otra vez toca esperar un buen rato. Al menos esta vez estoy al solecito, pero es Pep en la primera reunión el que se queda pelado. El tercer largo es que le da el grado a la vía. Un par de pasos de V+ que la cordada anterior resuelve en artifo pero Pep lo hace limpiamente sin mucho problema. Cuando llega a la siguiente reunión, como no, toca esperar otra vez un buen rato. En lo que estamos esperando, llega otra cordada de tres escaladores por detrás de nosotros. Se empieza a montar un buen burruño de gente en todas las reuniones. El cuarto largo para mí, un inicio en placa muy chulo y rápidamente se tumba. Al llegar a la reunión... sorpresa, a esperar. El quinto largo es el más feucho. Hay que destrepar hasta un colladito y luego subir una placa. La única sorpresa es que pensábamos que era III y nos decíamos "jodo, que III más fino". Es IV+. El sexto y último largo me toca a mí. Está prácticamente desequipado pero todas las reseñas indican que se puede meter todos los seguros del mundo. Bueno, a mi me gustaría puntualizar esto. En los primeros 6 o 7 metros, efectivamente se pueden meter todos los seguros del mundo, pero tras chapar un cordino roñoso salí a una placa de unos 8 metros en los que no ví posibilidad de meter nada de nada hasta el final de todo, jugándome una caída potente sobre una repisa. Luego he leído que otros repetidores escalan esta placa más a la izquierda aprovechando la fisura para meter seguros, pero la roca por esa parte tiene un aspecto horroroso y relliscoso (resbaladizo) que no me dio muy buena espina.
Así que esa plaquita de IV+ me hizo escalar bastante concentrado, he de decir. Llega Pep a la cumbre, zampamos el bocata y empezamos el descenso más coñazo de los que me ha tocado hacer en mucho tiempo. Coñazo por dos razones: acumulabamos cansancio despues de las 5 horas que nos ha llevado subir la vía por el atasco que nos hemos encontrado, y las cuerdas se empeñan en rizarse, liarse y enredarse en todas las fisuras y arbustillos con los que se van encontrando. Para más diversión, el rápel es ligeramente diagonal, con lo que me toca mantener el equilibrio precariamente en todas y cada una de las múltiples paradas que tengo que hacer para desliar las cuerdas. Jamás he visto unos nudos así en un rápel. En cualquier caso, la ruta es muy entretenida y nos enseña unas cuantas cosas para el futuro: no perdáis mucho tiempo tomando café y plantando un pino antes de empezar la jornada, si te vas a meter en una vía popular, mejor venid cagaos ya de casa; jamás os metáis en una vía de 6 largos por detrás de 2 cordadas, mogollón casi garantizado; y mantened el casco puesto incluso cuando estés subiendo por las canales, las cabras montesas no gritan "piedraaa" tras provocar desprendimientos. Y por Tutatis que los provocan!
Aresta Ribas del Pollegó a la derecha, y la roca gris con la
Esparraguera a la izquierda
Y para terminar el año, el 6 de Diciembre volvimos a Montserrat Sur, de nuevo a la zona de Vinya Nova, pero esta vez con el objetivo de una arista todavía más larga: la Aresta Ribas al Pollegó Sur. El colofón perfecto para nuestras excursiones por Montserrat en 2011. Unos 300m de escalada, aunque no muy continua, y con dificultades de hasta 6a. En vista del horario "subóptimo" que hicimos en la Esparraguera, esta vez madrugamos un poco más y nos saltamos el cafe mañanero para evitar colas y multitudes. Aun así, cuando llegamos a pie de vía hay otra cordada empezando la escalada. Charlamos un poco con ellos. Resulta que son los responsables de Kutrescaldors k pa team, un fántastico blog que habíamos consultado en muchas ocasiones en busca de reseñas. Así que no va a haber problema en tenerlos delante, van a escalar bastante más rápidamente que nosotros. De hecho, les va a tocar esperarnos porque se dejan una camiseta a pie de vía y se la subimos nosotros hasta la cumbre. Allá va la reseña de su ascensión.
El croquis inicial marca diez largos, pero nosotros empalmamos algunos y al final lo hacemos en ocho... o nueve. No me acuerdo bien. Al inicio de la vía, sorteamos una vez más a quién le tocan los largos impares. El afortunado es Pep. Pero con el croquis en la mano ya se ve que algunos de los largos son puramente de transición, así que luego ya los repartiremos según nos dé. El primer largo ya empieza con un paso raro de V+, que con los dedos pelados de frío tiene su aquel. El largo continúa por una placa de IV+ (o más, pa mi gusto) con seguros un tanto alejados. Ante la carencia de seguros, Pep se sale de la vía buscando una sabina a la que lazar un cintajo, sólo para comprobar que la susodicha sabina está más podrida y reseca que los pies de una momia y que de ahí no puede colgarse ni los calcetines. Afortunadamente encuentra un buen hueco para un friend y tira hasta la reunión con mayor tranquilidad. Pero yo, que estoy asegurando a la sombra en una especie de corredor me he quedado completamente congelado. Con tiritona y todo. Menudo alpinista cacafuti que estoy hecho. Ha sido adelgazar y mi resistencia al frío ha bajado a niveles bochornosos. Hombre, el lado positivo de esto es que como no siento los dedos, puedo tirar de todas las presas sin miedo a hacerme daño. Cuando llego a la reunión le digo a Pep que estoy muerto de frío. Dudamos unos segundos si continuar o bajarnos a tomar un café al bar. Como somos muy recios (el es de Manlleu y yo de la meseta, con eso digo todo), nos convencemos que más arriba va a estar mejor, porque ya nos dará el sol. Mi turno. Emplamo los largos 2 y 3 y me encuentro con la cordada que nos precede, que están iniciando uno de los largos con más chicha, el 4º (V+). Cuando el segundo de esa cordada sale de la reunión, le doy un toque a Pep (benditos walkie-talkies) para que suba. Llega completamente congelado, pero el largo que le toca ahora le va a hacer entrar en calor de verdad. Algunas reseñas dicen que el paso clave está en una travesía a la derecha, empezando en lo que era una antígua reunión.
Pep en la sección chunga del cuarto largo. V+ fino
A mí me pareció mucho más chunga la parte final, ya metidos en un muro muy vertical con presas-ñapa en las que hay que ir muy fino. Cuando llego a la reunión Pep me dice: "coño!, no se te ha visto resoplar!, yo he pasado ese tramo sudando la gota gorda!", a lo que yo respondo: "coño!, porque yo lo he hecho de segundo!". Ya se sabe, con la cuerda por arriba todos somos unos fieras. Hago el 5º largo, 15 metros de de trámite que nos  dejan al pie de una zona mucho más vertical. Por ahí va el largo más duro, 6a. Pep caballerosamente me lo cede a mí ya que él ya ha tenido el largo de V+. Veo una hilera de chapas justo enfrente, pero por ahí la ruta parece bastante fina. En fin, al menos las chapas están cerquita unas de otras, así que me armo de decisión y allá que voy!. Afortunadamente, momentos antes de meterme en uno de mis al parecer inevitables embarques, vemos que hay otra línea de chapas más a la izquierda, por donde parece que hay presas más generosas. Así que me voy a la izquierda y asciendo por un mar de presas buenas y gozosas. Bastante vertical, pero a diferencia de otras rutas, aquí no hay que dar con la secuencia. Casi todo vale y cada presa que alcanzo es buena, lo único que hay que tener es un poco de pila para aguantar esos metros verticales. Monto reunión y llega Pep, que me da unas palmaditas en la espalda por el largo que acabo de abrir. A mi el de V+ que ha abierto él me parece casi más chungo, pero éste es más físico. Pep sube el siguiente largo, también de transición, corto y facilongo. Los siguientes largos son IV+. El octavo para mí (bastante regular) y el noveno para Pep (bastante mejor, sobre todo los primeros 8 metros). Pep protege el inicio de su largo con MI TRICAM ROSA, que según él entró en ese hueco con una suavidad pasmosa... si, pasmosa, pasmosa del todo, pero el pasmo me lo llevé yo al ver que no podía sacarlo. Moverse se movía, pero el hueco era tan enano por los lados que no podía meter nada para empujarlo fuera. Tras más de 15 minutos luchando para sacarlo, rascando la roca con el sacafisureros, escupiendo dentro para intentar lubricarlo y dejarme las uñas de darle tirones, decidí donarlo a quién repita esta vía y sea más habilidoso que yo. Ale, allí se quedó. El último largo me toca a mí. Nueva sorpresa. Yo creí que era IV-, y según empiezo a subir, ¡coño que IV más raro!. Debo de estar cansado, o cuanto más escalo peor lo hago, pensé. Luego, una vez en la cumbre, miré de nuevo la reseña y ví que era de V... ahhhhh, eso lo explica todo!. Que tranquilidad, oigausté, no soy tan patata como pensaba. En la cumbre, bocadillo, cómo no. Y para evitar rápeles e historias, nos dimos una buena pateada bordeando otros picos que quedan más al norte (esos que están a la derecha en la foto de abajo). Llegamos al bar casi una hora después y nos recompensamos con nuestra ya solida tradición Montserratina: cervezas, patatas fritas y dos cortados.
La sección montserratina de Piltrafillas Inc posando tras completar la Aresta Ribas
En breu, més.

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