miércoles 7 de diciembre de 2011

El televisor dichoso, la puta cajita y la matraca del seguro.

Algunos conoceis algunos detalles de esto que voy a contar. Otros ya estais al tanto de casi toda la historia. A otros esto les sonará a chino. Bueno, pues me he decido a escribir una crónica precisa de lo acontecido, para que todos estéis al tanto de la trístemente famosa historia de:

El televisor dichoso, la puta cajita y la matraca del seguro. 

Todo empezó el pasado Domingo 18 de Septiembre, fatídico día en el que nuestro venerado televisor Sony Bravia de 40 pulgadas decidió morir repentinamente. Una muerte curiosa y fulminante, ya que la pantalla quedó completamente en negro mientras sonaba insistentemente un canal de radio. No respondía ni a los mandos de volumen y canal en el control remoto, ni a los botones situados en el lateral ni tan siquiera al tan socorrido botón de encendido y apagado. Nada. Ni puto caso. Se quedaba obcecadamente en negro y con el canal de radio a toda pastilla. Sospecho que era la COPE, pero este último punto no he podido confirmarlo. La única solución para parar la radio era desconectar la tele del enchufe. Probamos incluso la "técnica Windows", esto es, apagar y encender varias veces, por si acaso. Pero nada de nada. Muerte certificada. Había que mandar el televisor a reparar. 
Para más inri, esto sucedía justo 2 años y 15 días después de haber comprado el televisor. Es decir, 15 días después de que se agotara la garantía de fábrica. Afortunadamente habíamos contratado un seguro adicional de 3 años con la compañia Domestic&General. ¡Que dichosos nos sentíamos de, por una vez, no haber racaneado!.
- Lunes 19 de Septiembre: llamamos a Domestic&General para dar parte de la avería. Tras 15 minutos al teléfono en el que se me solicitaron todos mis datos personales, los del contrato de seguro, la factura de compra, etc, me informaron de que pasarían la incidencia a otra compañia, F2 informática, que se encargaría de la evaluación del daño y de la reparación. En principio, esta compañía me llamaría por la tarde para pedirme la dirección de recogida del televisor.
- Martes 20 de Septiembre: no se ha puesto en contacto con nosotros nadie. Llamo de nuevo a Domestic&General. Se me vuelve a solicitar toda la información personal y del seguro. Les indico que ayer ya me la pidieron, pero me comunican que para poder acceder a mi ficha, tienen que tener toda la información de nuevo. Nada, otros 15 minutos perdidos. Al final me dicen que la incidencia está pasada a F2 Informática. Sí, lo sé, les digo. Que lo que pasa es que no se han puesto en contacto conmigo. Me dan un teléfono de contacto. Llamo, y oh sorpresa, otra vez tengo que dar todos los datos. Me preguntan, esta vez, dirección de recogida. La doy. Y me preguntan si tengo la caja original del televisor. Les comunico que no, que el televisor tiene más de dos años y que tiré la caja hace tiempo. Luego llega la pregunta del millón: ¿y no tendrá por ahí otra "cajita"? (sic). No, señorita, lo siento, no tengo en casa una "cajita" para meter un televisor de 40 pulgadas. No pasa nada, me dicen. Buscarán una caja y me llamarán por la tarde.
- Miércoles 21 de Septiembre: como tampoco se han puesto en contacto conmigo por la tarde, llamo de nuevo a F2 Informática. Se repite el protocolo. Todos los datos personales y del seguro. Les comento que ya deberían tenerlos por ahí, que los había dado ya unas cuentas veces. Misma respuesta: sin esos datos, no pueden acceder a la ficha. Se los repito. Y como en el día de la marmota: "¿Tiene la caja original del televisor?. No, lo siento, la televisión tiene más de dos años y ya la tiré. ¿Y no tendrá por ahí otra cajita?". Ante esto no me queda por más que decirles: "perdone que suene un poco impertinente, pero ayer mismo tuvimos exactamente esta conversación, palabra por palabra, y le dije que no, que no tengo ninguna "cajita" para un televisor de 40 pulgadas, y usted me dijo que iban a buscar una caja y llamarme por la tarde, cosa que no hicieron". Se disculpa y promete llamarme por la tarde. Ya va a ser complicado, le digo, porque tenemos un viaje mañana.
- Jueves 22 de Septiembre, nos vamos de viaje a los Alpes. No nos ha llamado nadie de la empresa de reparaciones.
- Lunes 26 de Septiembre, volvemos del viaje. No hay llamadas de nadie.
- Martes 27 de Septiembre: vuelvo a llamar a F2 Informática. Se repite TODO el proceso. Los datos personales, la pregunta de la cajita, etc. Ya ni me lo creo. Me dicen que conseguiran una caja y me llamarán por la tarde. De nuevo, no lo hacen. Llamo a Domestic&General para preguntar si hay otra compañia de reparaciones más seria, que se haga cargo de mi televisor. Por supuesto, tengo que dar todos los datos personales y del seguro otra vez para conseguir hablar con alguien sobre el asunto. En lo que estoy hablando con ellos, me llaman de F2 informática, que han localizado la caja y que en breve se pondrán en contacto conmigo para acordar el día y la hora de recogida. Les digo que llamen con antelación, para poder planear el día.
- Miércoles 28 de Septiembre. Nadie llama. No pasa nada de nada, o al menos parece que no pasa nada de nada. Cuando llegamos a casa (muy tarde), hay una nota que han venido a recoger el televisor y que no había nadie... en fin.
- Jueves 29 de Septiembre: llamamos de nuevo a F2 Informática. Otra vez solicitan todos los datos, pero ya me da igual, cuento con perder esos 10 o 15 minutos. Otra vez la pregunta de la "cajita" y otra vez que les tengo que explicar toda la historia. Les pido que por favor nos llamen ANTES de pasar por casa a recoger el televisor (vamos, lo lógico, que mandan huevos que haya que explicarlo). Vale, llamarán, dicen.
- Viernes 30 de Septiembre: me levanto decidido a llamar a Domestic&General exigiéndoles que cambien de compañia de reparaciones. Pero los de F2 Informática llaman cuando estábamos desayunando para decir que vienen a por el televisor antes de la hora de comer. Quizé porque en todo este proceso ES LA PRIMERA LLAMADA que recibimos, pero se me ablanda el corazón y les decimos que adelante. Vamos al curro, yo me lio como siempre, así que le toca a Bea volver disparada a casa para entregar el televisor. Pues más detalles de profesionalidad: F2 Informática manda a un sólo tipo, con una caja exageradamente grande para el televisor. Bea tiene que ayudar a empaquetar el televisor y a cargarlo en la furgoneta, porque al tio no le daban ni los brazos para abarcar la caja.
- Miércoles 5 de Octubre: llamo a Domestic&General para preguntar sobre la reparación. Otra vez todos los datos. Tendría que haberlos grabado en una cinta para ahorrarme los 5 primeros minutos de cada llamada. En fin. "¿De Domestic&General?", me preguntan. "Sí", respondo. "Ah, pues entonces son diez días, me indican. Diez días ¿para qué?, pregunto. Para determinar la avería, me dicen" Me dejan tan de piedra que no acierto a contestarles. Osea, si les llega un televisor partido por la mitad: diez días. Si les llega uno con un boton un poco despegado, los mismos diez días... en fin.
- Miércoles 12 de Octubre, llamo de nuevo. Mismo protocolo: datos personales/seguro/etc. El reparación ya ha sido presupuestada. Está en manos de Domestic&General ahora. Llamo a Domestic&General, otra vez todos los datos, por supuesto (de hecho, estoy por omitir esta parte, porque fue una constante en TODAS las llamadas que hice). Me indican que sí, que les ha llegado el presupuesto, pero que no me pueden decir si van a realizar la reparación porque está en el departamento de sinietros.
- Jueves 13 de Octubre, me llega un mensaje de Domestic&General, en el que se me indica que el coste de la reparación supera el de un televisor nuevo de las mismas características técnicas, por lo que se va a proceder a abonarme el coste asegurado en vez de repararlo. No me preocupa mucho, de acuerdo con las condiciones del seguro espero recibir el importe para "la compra de un equipo nuevo de similares características técnicas". La tele costaba en 2009 unos 1050 euros. Especulamos con que podrían llegarnos unos 800 euros más o menos. ¡Tele nueva!, nos decimos.
- Lunes 24 de Octubre: por fin llega la tarjeta regalo del MediaMarkt y una carta muy relamida en la que se me informa que el "el importe en euros valorado por el departamento de siniestros una vez analizadas detalladamente las características técnicas de mi equipo en el mercado actual, es de 499€". ¿Qué carácteristicas técnicas habrán analizado detalladamente?. Me pregunto. Y de hecho, no sólo me lo pregunto, sino que SE LO PREGUNTO. Les envío un extenso mail en el que detallo todos los retrasos y problemas que he tenido con su servicio, un lístado de más de 20 líneas con las características técnicas de mi televisor, y concluyo con:

"Admito que hace tiempo que no reviso los precios de los televisores de características técnicas similares al Sony Bravia LCD de 40 pulgadas, pero este importe me parece ciertamente muy inferior a los precios de mercado. Agradecería que lo antes posible, para evitar todavía más retrasos, el departamento de siniestros pusiera a mi disposición la información del análisis detallado que han realizado, de forma que yo pueda contar de antemano con una lista de modelos de características similares al equipo asegurado y disponibles en MediaMarkt por un importe de 499€." 

No me mandan el informe. Ni me contestan. Ni nada de nada. Llamo de nuevo, pero en el teléfono de contacto me dicen que las reclamaciones hay que hacerlas exclusivamente por email.

- Jueves 27 de Octubre: me informo de cómo presentar una queja en la oficina del consumidor de la comunidad de Madrid. Y les escribo otro email al servicio de reclamaciones de Domestic&General, insistiendo en que quiero recibir ese informe perital con el análisis detallado.
- Viernes 28 de Octubre: me llega contestación de Domestic&General, via e-mail:

"            Acusamos recibo de sus e-mails, y respecto a lo indicado se ha procedido a comunicarlo al Departamento de Reemplazos el cual ha procedido a realizar una nueva valoración de su aparato.  
            Tras realizarse una nueva valoración por el Departamento de Reemplazos se va a proceder a a remitir a su domicilio otra tarjeta de canje con una nueva valoración para que pueda adquirir un televisor de similares características técnicas al que adquirió.
             Indicarle, que para proceder al envío de la nueva tarjeta de canje con distinta valoración a la anterior, ha de remitirnos por correo postal a Domestic & General la tarjeta enviada a la siguiente dirección [...]"


- Lunes 31 de Octubre: aprovechando que estamos en Madrid, Bea y Jesús se pasan por la oficina de Domestic&General que, como nos temíamos, no tienen realmente un servicio de atención al cliente en persona. Bea entrega la tarjeta y Jesús aprovecha para echarle un chorreo a la recepcionista. Esperamos que esto no la mosquee demasiado y decida "traspapelar" la tarjeta regalo, porque ni siquiera le dan a Bea un recibo.
- Lunes 7 de Noviembre: como no nos ha llegado nada, me empieza a hervir la sangre y vuelvo a escribir al departamento de reclamaciones adjuntando todos los emails anteriores. De nuevo solicito el informe "detallado":


Les ruego que me envíen la nueva valoración, la tarjeta regalo y la
información del nuevo análisis detallado que han realizado lo antes
posible, de forma que, como solicitaba en uno de mis correos
anteriores, yo pueda contar de  antemano con una lista de modelos de
características similares al equipo asegurado y disponibles en
MediaMarkt por el importe concedido.

- Jueves 10 de Noviembre: contestan que sí, que gracias por llevar la tarjeta, que gracias por la paciencia, que me mandarán la tarjeta con la nueva valoración en breve.

- Martes 15 de Noviembre: nos llega la segunda carta de Domestic&General con la tarjeta regalo. Unos 670 euros y, por supuesto, ni un asomo del informe con el análisis detallado de las características técnicas. Alucino. No creo posible comprar algo de calidad por ese precio. Estoy a un pelo de escribir un mail fulminante pidiéndoles las hojas de reclamaciones. Pero me calmo y decido esperar a ver los precios en MediaMarkt, no sea que las televisones hayan bajado mucho y me pase de listo.
- Jueves 17 de Noviembre: vamos a MediaMarkt de La Maquinista, al Norte de Barcelona, a ver precios y opciones. Efectivamente con la llegada de las televisiones en 3D, las televisiones sin 3D han bajado de precio espectacularmente. Me hubiera pasado de listo, pero también diré que por 499 euros sólo se pueden adquirir un par de televisiones de 40 pulgadas, y por supuesto de lo peorcito, así que al menos hemos hecho bien en protestar. Nos decidimos por un modelo de SONY, similar al que teníamos pero con iluminación LED aunque con sólo 50MGHz. Sí, nos gusta. Decidido. Nos lo llevamos.... pues NO SEÑORES!. Porque no les quedan en ese momento. Bueno, no pasa nada, llamamos a MediaMarkt de Mataró que está a sólo 25Km de allí. ¿La tienen?. Sí, ¡la tienen!. ¿Cuántas?. Treinta y seis unidades. ¡Reserva una que vamos directamente!. Llegamos a las 8pm, decidimos cenar un frankfurt antes de ir a por la tele. Entramos en el MediaMarkt, miramos varios modelos con la idea de llevarnos el SONY, y al final nos decidimos por un Philips de las mismas características, el doble de velocidad de refresco y, encima, más barato. ¡Estamos encantados!. Salimos por caja y cuando vamos a pagar, ¡oh, sorpresa!: la tarjeta regalo no está activada. Llamo a Domestic&General para activarla, pero ya es muy tarde, la oficina ha cerrado hace 30 minutos... hay que esperar.
- Viernes 18 de Noviembre: llamo por la mañana a Domestic&General para activar la dichosa tarjeta regalo. Me atienden muy amablemente y me dicen, también muy amablemente, que la tarjeta estará activada... en las próximas 48 horas!!!... aggg... sólo acierto a exclamar: "48 HORAS??!". Y me dicen: "claro, es que mañana no es laborable". No sé ni que decir. Podría haber dicho que en 48 horas daría tiempo a bajar de Barcelona a Madrid, acivar yo mismo la tarejeta, y volver a subir a Barcelona, viajando en trenes de 3ra regional. Podría haber preguntado exactamente qué demonios significa "activar" la tarjeta, porque mi impresión es que eso es un proceso informático que difícilmente require más de 2 minutos de trabajo por parte de alguien. En cualquier caso, estoy tan cansado de este tema que sólo alcanzo a balbucear: "bueno, vale, hasta luego". Y cuelgo. Al menos no doy las gracias, que yo soy muy dado a agradecer a la gente incluso cuando me está dando por culo errr... por saco.
- Martes 22 de Noviembre: por fin, más de 2 meses después de que se estropeara el televisor, vamos al MediaMarkt de Mataró y salimos de allí con el nuevo televisor al que hemos hecho otro seguro ampliado, por si acaso, con... tachán, sí, Domestic&General... no ofrecen otra opción...


Y ¿qué hemos aprendido de todo esto?. Para empezar, esta vez vamos a guardar la puta cajita (debajo de la cama está).
Lo segundo, que hay un sitio acoitxonante para ver series y documentales en internet, sin límite de tiempo: http://watchseries.eu/
Lo tercero... pues no sé muy bien que más hemos aprendido. Que hay que tener paciencia, pero que en el fondo aquí todo va desesperadamente despacio. Ah, bueno, también he aprendido la diferencia entre una reclamación y una queja, y cuales son los procedimientos administrativos para presentar reclamaciones.



Y si este pedazo de tocho que he escrito no constituye una crónica detallada, entonces es que yo ya no sé muy bien que cohondres es una crónica... así que:

En breu, més.

2 comments:

  1. vaya odisea.... ya veo que va a ser más facil contratar un seguro "privado" que el seguro que te ofrecen por defecto en mediamarkt....en fin.. a ver si con esta teneis más suerte!!

    ResponderSuprimir
  2. Joder, chico, menuda epopeya. Yo lo que he aprendido es a no comprar teles grandes y a reafirmarme en mi cabezonería a la hora de contratar seguros extra. Nunca los he contratado ni creo que los contrate jamás. Que se los metan por donde les quepan. Os compráis una TV de 20 pulgadas pa no gastar tanto y si se jode fuera de garantía compráis otra sin pasar por aseguradoras. Sólo en llamadas, quejas, tiempo, dolores de cabeza e ibuprofenos para curar estos últimos os fundiríais los 200 euros que cuesta la tele!!! XD.

    Dicho esto, mis más sinceras condolencias por la tele muerta y por el cirio que os armó la aseguradora en connivencia con la reparadora.

    Muchos abrazos, rapaces!!!

    ResponderSuprimir